Carta al dolor
- ginamoronaraujo
- 18 jul
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Te conozco,
No sé si naciste conmigo,
O si llegaste sin nombre una tarde,
Cuando no tenía lugar para la tristeza de otros,
Y te instalaste como una mota chiquita.
Empecé a llevarte como un secreto,
Como un bibliotecario resignado
Que apila los mismos libros una y otra vez.
Te serví vasos de cerveza, muchos.
Y me dijiste lo que nadie más supo decirme.
A veces creo que te invento,
Que eres mi excusa para sentir, para hacer arte.
Empiezo a pensar que tal vez te quiero,
Como queremos a un enemigo que nos conoce mejor que
nuestros hermanos.
Has sido fiel,
Y me abrazas más fuerte cada vez que el amor pasa de largo.
Siempre me dices que el alma tiene heridas que laten con el tiempo.
El tiempo; ay, tu manera de estirar el tiempo.
Nunca te he negado,
Sería como negar que llovió después del olor a tierra mojada.
Vives en mí sin compasión, pero sin mentiras,
Y yo, yo vivo en ti también.
Parte de mí tiene miedo de que, un día, cuando te vayas,
Te lleves fragmentos de lo que soy.
Y te agradezco,
En tu duro discurso me enseñaste a pronunciar mi propio nombre,
A sentarme en silencio, y no rendirme.
Si algún día decides irte, cierra pasito,
O quédate, pero no hagas tanto ruido.
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